DEBATE QUE NO FUE DEBATE POR LA GUBERNATURA DEL EDOMEX

En ruido se convirtió la enorme lista de propuestas que hicieron las y los aspirantes.

Lo que sí es un hecho, es que Josefina baja, mientras Juan sube.

El formato del debate es una camisa de fuerza, que impide un intercambio ágil de puntos de vista.

Fuente: Ibero

El 9 de mayo, a las 8 de la noche, tuvo lugar el que se ha dado en llamar ‘segundo debate’ entre las y los candidatos a la gubernatura del Estado de México. Lo cierto es que, como el primero, distó mucho de ser un debate.

El formato de estos encuentros entre aspirantes, es una camisa de fuerza que impide un intercambio ágil de puntos de vista, de propuestas, acusaciones y defensas. Lo curioso es que fueron los mismos partidos políticos los que acordaron, primero, en la ley electoral, y luego, en los arreglos previos al evento, esta dinámica.

Las propuestas

Nuevamente, Delfina Gómez Álvarez de Morena; Alfredo del Mazo Maza del PRI; Josefina Vázquez Mota del PAN; Juan Zepeda Hernández del PRD; Óscar González Yáñez del PT; y Teresa Castell de Oro candidata independiente, aturdieron al electorado que se atrevió a presenciar este segundo ‘debate’, después de haber sufrido el primero. En ruido se convirtió la enorme lista de propuestas que hicieron las y los aspirantes.

Castell ni siquiera tomó aire entre cada una de las propuestas que leyó, por supuesto, después de avisar que lo haría, por eso de que no la critiquen por haberlo hecho en todas sus intervenciones en el primer encuentro, que más parecían spots, para rematar, igual que en aquél, llamando a votar por ella, “a votar independiente”.

Del Mazo, por su parte, no se conformó con su larga lista, sino que además osó repetirse a sí mismo y a la moderadora. Por suerte para él, esta vez no tuvo problema al citar cifras.

Delfina se cuidó de listar y listar, y en su lugar presentó láminas en las se encuadraban los nombres de programas, RITMO, TUIT, SSANO, etcétera, que o ya había presentado o presentaría al otro día, detalle que Juan Zepeda descalificó en tono de burla.

Zepeda minimizó el listado de sus propuestas tratando de agilizar el debate.

Josefina hizo lo propio sin dejar fuera de su discurso a ese ‘Juan’, esa ‘Francisca’, que como Eufrosina en la campaña presidencial de 2012, le contaron lo que sufren por la deficiencia en los servicios, la seguridad o el tema que sea.

González fue el candidato que menos propuestas hizo, incluyendo la construcción de una refinería, asunto que no compete a un gobernador sino al poder federal.

Las estrategias

Estas cambiaron en relación al encuentro pasado, debido a que de acuerdo con los últimos sondeos, Josefina cayó al tercer o cuarto lugar, según la casa encuestadora, y Juan sigue creciendo. Por ejemplo, para El Universal hay un empate técnico entre Alfredo del Mazo y Delfina Gómez; para 24 Horas es Delfina quien encabeza las encuestas, con 35.1% de las preferencias, seguida por Del Mazo, con 28.5%.

En contraste, La Razón da la ventaja a Del Mazo sobre Delfina. En la misma encuesta de El Universal, Josefina aparece ya en cuarto lugar, mientras que contra todo pronóstico Zepeda se ubicaría ya en tercer lugar. Esto no es así en todas las encuestas, lo que sí es un hecho es que Josefina baja, mientras Juan sube.

Lo anterior reorientó el llamado debate, en la medida que las y los candidatos modificaron, como ya se dijo, sus estrategias:

Alfredo del Mazo, ya no atacó a Josefina y a Delfina, sino lanzó sus arpones sólo a la segunda, pues en todas las encuestas ella aparece como su competidora más cercana.

Josefina Vázquez, nuevamente atacó a los dos punteros, centrándose más en Del Mazo que en Delfina, y reiterando su llamado a “sacar el PRI del Estado de México”.

Juan Zepeda, asumió como correctos los datos de El Universal y se mostró seguro de poder subir al punto de encontrarse con Del Mazo, a quien dijo, después de minimizar a Delfina y a Josefina, que “el tiro sería entre ellos dos”.

La independiente, Teresa Castell, dedicó la parte del tiempo, en que no hizo propuestas, a atacar a cada uno, siguiendo, aunque de manera más simple, la estrategia que Gabriel Quadri utilizó en las elecciones presidenciales del 2012, en las que insistió en presentarse como una persona ajena a la política, engaños y corruptelas.

Esta postura fue seguida por González, quien no desaprovechó oportunidad para golpear, no a la independiente, sino a las y los que si se dedican a la política, pintando una línea entre dos modelos: el del PT, al que llamó ‘la verdadera izquierda’ y el de ‘los otros’.

Las peculiaridades

Alfredo parecía no estar haciendo campaña a su favor sino para lograr la reelección de Eruviel Ávila, pues antes de cada intervención se encargaba de nombrar sus supuestos logros. Con seguridad, convenció a un buen número de votantes para elegir de nuevo a Eruviel.

Josefina no se quita sus chamarras de piel —que la hacen ver ruda— ni para dormir. Ese nuevo look concuerda con su actitud agresiva y su empeño por denostar a sus, hasta hace poco, cercanos adversarios. Sólo que, a pesar de sus esfuerzos, se vuelve a quedar sola.

Delfina poco salió de su soliloquio, haciendo uso de la conocida frase “ni los veo, ni los oigo”, empeñada en compartir sus láminas donde aparecían los logos de los programas que piensa instrumentar de llegar a la gubernatura y que tanta gracia causaron a Zepeda, pero sin dignarse a responder los cuestionamientos de sus adversarios y adversarias.

Juan se mostró seguro, espontáneo, hablándole gran parte del tiempo a las y los votantes, mirando directo a la cámara. Se vio natural, sabiendo que podía ganar el encuentro. Lástima que de acuerdo con el refrán “el pez por la boca muere”, en algún momento de su alocución su inconsciente paternalista y magnánimo lo traicionó, justo cuando, palabras más, palabras menos, dijo, refiriéndose a los empresarios: “los voy a dejar que vengan y nadie me los moleste, nadie me los robe y nadie me los secuestre”.

Teresa, a ella también la traicionó el inconsciente o las tarjetas que alguien le preparó o sus mismas ganas de sobresalir, mostrándose como la conciencia moral de las y los ‘debatientes’, cuando acusó a Del Mazo de no entender la experiencia de los menos favorecidos, por no haberla vivido nunca; o cuanto puso en duda las maestrías de Delfina y la institución donde las hizo, pues no sabía hablar ni usar las palabras; y cuando enfrentó a Zepeda al afirmar que, al contrario de Del Mazo, venía de abajo y trataba de aparentar lo que no era o de ocultar su origen.

Bien por la independiente que, desde la estatura moral que se autoatribuye, pecó de clasista. Y por cierto, si Delfina no sabe hablar, ella tampoco, pues tuvo varios traspiés que la hicieron repetir alguna palabra más de una vez, o cuando quiso usar la frase de Delfina, “me va requetebién”, y dijo: “A misia mi me va requetebién”, o algo así.

Finalmente, al intentar agredir a sus ‘compañeros’ de ‘debate’, utilizando un spot de Andrés Manuel López Obrador, dirigió su ofensa a ‘los ciudadanos’, al decir, volteando a ver a Delfina en especial: “Los que son unos cerdos y marranos son… los ciudadanos”. Por supuesto no fue consciente de este dislate.

Óscar se dedicó a deslindarse de las y los candidatos de los otros partidos, como si efectivamente pudiera hacerlo. Al igual que Teresa, sólo mereció una pequeña respuesta por parte de Zepeda.

Pero, lo más peculiar de sus escasas propuestas fue la construcción de una refinería en el Estado de México, la cual le permitiría crear empleos. Lo paradójico de su presentación es que acusó todo el tiempo a sus ‘codebatientes’ de no decir los cómos, de no especificar como iban a llevar a cabo sus propuestas, y él tampoco dijo cómo lograría que un proyecto federal ‘cayera’ bajo su competencia, de dónde sacaría el dinero, etcétera.

Por otra parte, cada vez que hablaba de haber sido un buen presidente municipal, en Metepec, venía a la memoria de quien esto escribe, el video que circula en YouTube donde se le ve manejando su camioneta en pleno estado de ebriedad… siendo la mayor autoridad de dicho municipio.

Se puede concluir que:

El debate no fue un debate; ni las réplicas, a las que se les dio tiempo después de cada bloque, fueron réplicas.

Se debe insistir en la necesidad de cambiar en la ley la obligatoriedad de invitar en todas las ocasiones a todas y todos los candidatos, haciendo un segundo o tercer debate sólo con los punteros, para permitir una dinámica más ágil y sustanciosa.

A su vez, quien modere deberá tener la libertad de dar la palabra a la persona aludida, para que responda enseguida y para que le increpe en caso de que no responda a los cuestionamientos que se le hagan. Entre otros cambios.

Hace falta, de manera evidente y urgente, que antes de cada ‘debate’ se explique a quienes han de participar lo que es un debate y una réplica, una especie de curso propedéutico. Con suerte en la siguiente ocasión se brinde a las y los votantes algo más cercano a una verdadera confrontación de ideas y propuestas, y no sólo acusaciones que se quedan en el aire, pues quien debería responder sigue hablando para sí.

Por último, los principales ataques y referencias cruzadas se dieron entre Alfredo, Delfina y Juan; siendo Josefina, Óscar y Teresa, los grandes ignorados, expuso en su análisis Ivonne Acuña Murillo, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana (Ibero) de la Ciudad de México.