DESACELERACIÓN DEL CRECIMIENTO DEL PIB EN 3T DEL AÑO CON MENOR RITMO DE EXPANSIÓN DEL CONSUMO Y DE EXPORTACIONES

Hacia el final de 3T 2017 e inicios de 4T 2017, fuerte depreciación del peso frente al dólar.

                                       La inflación general anual se encuentra en su peor momento del año.

La tasa de crecimiento del PIB en 3T 2017 fue 1.6%. La economía se expandió a una tasa anual de 3.2%.

Fuente: CEEY

Durante el tercer trimestre del año (3T) la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue 1.6% (variación anual del PIB, ajustada por estacionalidad), lo que implica que el ritmo de expansión de la actividad económica se desaceleró de manera considerable respecto al trimestre previo, en el que la economía se expandió a una tasa anual de 3.2%, alertó el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

De acuerdo con el estudio trimestral “Crecimiento Económico y Empleo en México durante 3T 2017, y Análisis y Perspectivas de la Reciente Depreciación del Peso Mexicano”, con este resultado, la tasa anual de crecimiento registrada este trimestre es la menor para un tercer trimestre desde 2013, cuando se observó un crecimiento de 1.5 % anual. Asimismo, la tasa de crecimiento promedio para el periodo 1T 2013– 3T 2017 queda en 2.6 %.

Para Marcelo Delajara, director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral del CEEY, esta desaceleración del PIB en 3T 2017 se asocia a un menor dinamismo en los tres grandes sectores de la economía. La tasa de crecimiento anual en el sector primario pasó de 1.7% en 2T 2017 a 0.8% en 3T 2017.

En el caso del sector secundario pasó de un crecimiento anual prácticamente nulo (0.02%) en 2T 2017 a una contracción de 0.7 % durante el tercer trimestre. Por su parte, el sector de los servicios pasó de un crecimiento anual de 4.2% en el 2T 2017 a un 2.5% en el 3T 2017.

En la comparación con el trimestre previo (cifras ajustadas por estacionalidad de 3T 2017 contra cifras ajustadas por estacionalidad de 2T 2017) se observa una contracción general de la actividad económica de 0.3 %. En este caso tanto la actividad en el sector secundario como en el terciario se redujo (0.6 % y 0.1 %, respectivamente); en cambio la actividad en el sector primario se expandió 0.5 %.

En relación con el impulso al PIB desde la demanda agregada, el Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior tuvo una variación anual de 3.0% en promedio durante los meses de julio y agosto. Esta cifra, pese a ser superior al crecimiento de la economía en 3T 2017, es menor que la tasa de crecimiento anual de este indicador durante 2T 2017 (4.1%). Ello refleja cierta desaceleración por parte del consumo privado.

En lo que respecta a la Inversión Bruta Fija total, esta refleja un modesto repunte en el crecimiento, como resultado de una menor contracción en la inversión del sector de la construcción. Pese a que, en promedio, en julio y agosto la inversión en el sector de la construcción se redujo (3.6%), esta caída fue de menor magnitud que las contracciones de este subíndice registradas durante el primer y el segundo trimestre del año (4.7% y 5.1%, respectivamente).

En lo que respecta a las exportaciones, durante 3T 2017, se observó un crecimiento de 8.1% en las exportaciones totales (medidas en millones de dólares) respecto al mismo trimestre del año 2016. Pese a que este crecimiento es importante, es menor al registrado en los dos trimestres previos (10.9% y 10.4%).

En conclusión, durante 3T 2017 se observa una desaceleración del crecimiento económico que se puede atribuir, según los datos más recientes, a una reducción en el ritmo de expansión del consumo privado y de las exportaciones. Adicionalmente, la inversión en capital físico y el consumo del gobierno crecieron a un ritmo muy modesto.

Mercado laboral

Las tendencias observadas en el mercado laboral durante los primeros dos trimestres de 2017, se mantuvieron en el tercer trimestre. La desocupación siguió a la baja, el empleo formal creció a una tasa más elevada que la de la economía, y la informalidad persistió en un nivel elevado.

En cuanto a la tasa de crecimiento anual del empleo formal (número de trabajadores asegurados en el IMSS), este trimestre se ubicó por encima del crecimiento del PIB con una expansión a tasa anual de 3.45% (aunque esta cifra es 0.9 puntos porcentuales menor al promedio de los primeros dos trimestres del año), señala el estudio

Confianza del Consumidor

Pese a que el consumo ha sido el componente de la demanda que más ha contribuido al crecimiento del producto en los últimos trimestres, el índice de Confianza del Consumidor, que mide el grado de optimismo de los consumidores respecto a la situación económica del país y de los hogares, se contrajo durante los dos primeros trimestres del año. En el tercer trimestre ya presenta un repunte notable.

“En 3T 2017 el índice de Confianza del Consumidor presentó una expansión de 2.7% respecto al nivel que registró en el mismo periodo del año 2016. Ésta es la primera expansión en la confianza del consumidor desde el tercer trimestre de 2015. Durante 2016 el indicador de confianza cayó a una tasa anual del 4%, y a tasas de 16.4% y 5.6% el primer y segundo trimestre de 2017, respectivamente”.

Ello sucede aun cuando la inflación general anual se encuentra en su peor momento del año. En 3T 2017 alcanzó 6.5%, medio punto porcentual más que en el trimestre previo (6.0%) y 1.5 puntos porcentuales más que el primer trimestre del año (5.0%). La inflación subyacente anual en 3T 2017 fue 4.9%, mientras que la inflación no subyacente anual fue 11.5% en promedio este trimestre. Ambas más altas que los niveles registrados los dos trimestres previos”

Confianza Empresarial

El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) reportado por el INEGI, que permite conocer la opinión de los directivos empresariales acerca del clima de inversión y de la situación económica de las empresas y del país, continuó presentando niveles bajos en los tres sectores económicos para los que se mide (construcción, comercio y manufacturas).

“Es conveniente agregar que el pesimismo respecto a las negociaciones sobre la actualización del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, aumentó en diversos ámbitos hacia el final del trimestre de referencia, lo que podría afectar la confianza empresarial de los industriales del sector manufacturero en los meses siguientes”.

Causas y Perspectivas de la Reciente Depreciación del Peso Mexicano.

Hacia el final de 3T 2017 e inicios de 4T 2017 se ha observado una fuerte depreciación del peso frente al dólar. El tipo de cambio promedio mensual pasó de 17.83 pesos por dólar en septiembre a 19.11 pesos por dólar en la primera quincena del mes de noviembre. Es decir, una depreciación de poco más del 7 % en tan solo dos meses. Luego, desde mediados de noviembre, la cotización del dólar ha caído y se ubicó alrededor de 18.50 pesos por dólar.

“Ahora bien, ¿a qué se debe esta depreciación del peso frente al dólar?

Principalmente a dos razones: la nueva etapa de normalización de la política
monetaria de Estados Unidos y la incertidumbre generada por la postura del
gobierno del presidente Trump durante las últimas fases de la renegociación del
TLCAN.

A su vez el plan fiscal de Trump ha generado nerviosismo, pues la reducción de impuestos de E.U., en opinión de algunos analistas, podría generar incentivos para que las empresas prefieran instalarse o quedarse en Estados Unidos, en lugar de trasladar su producción a México.

“Además, esa reforma fiscal podría desestabilizar a los mercados financieros en ese país y en el mundo. Por un lado, debido al aumento que se espera en el déficit fiscal y la deuda soberana de E.U., las tasas de interés podrían aumentar en ese país. Por el otro, dado que la economía de E.U. se encuentra cerca del pleno empleo, un impulso fiscal de la magnitud que pretende Trump, podría impactar más en la inflación que en la producción, al menos en el corto plazo. Ello, a su vez, podría presionar al Fed a subir la tasa de interés y a tener repercusiones negativas sobre el peso”, señala el análisis trimestral.

En conclusión, podríamos decir que el incremento reciente en el precio del dólar registrado desde el 20 de septiembre pasado, se debe en parte a razones económico-financieras (las expectativas sobre la tasa de interés en EEUU), y a la incertidumbre asociada con las políticas fiscal y comercial de Trump.