¿HACIA DÓNDE VA LA ECONOMÍA MUNDIAL EN 2018?

El ejemplo mexicano quedó en un espejismo y el lastre de la corrupción e inseguridad.

                                                    China tomó la decisión de voltear a su mercado interno.

Algunos expertos afirman que la crisis ha quedado en el pasado, y viene el repunte económico de algunas regiones del orbe.

Fuente: Ibero
Muchos expertos y analistas a nivel mundial sugieren que la crisis ha quedado en el pasado. Datos y más datos permiten dar credibilidad a sus suposiciones: la expectativa de crecimiento mundial para 2018 va desde 3.3% (Fitch) hasta 3.7% (Credicorp Capital), sin embargo, el Banco Mundial es más conservador y sitúa el crecimiento en 2.9%. Si el mundo alcanzará los niveles calculados por Fitch o Credicorp Capital serían los más elevados desde hace 6 años.

Después de la sorpresa para algunos de la salida del Reino Unido de la zona euro y de la incertidumbre que generó en los mercados financieros, principalmente en la cotización de la moneda europea, aparentemente la estabilidad ha llegado.

Destaca que el lento proceso de separación ha beneficiado en cierta medida a los ingleses y los niveles de producción y comercio no se afectaron tan drásticamente como se esperaba; aunado a esto, la salida total se espera se realice en los primeros meses del 2019.

Sin embargo, hay pensamientos encontrados: por un lado, aquellos que pronostican un hard exit y, por el otro, quienes pensamos que todavía existe la posibilidad de revertir la salida. Al final, mera especulación, por lo que considerando que el proceso continúe con el mismo ritmo, se esperaría un crecimiento pequeño muy cercano a 1% durante 2018.

En Asia, China ha logrado consolidar su nuevo modelo económico, y no olvidar que tomó la decisión de voltear a su mercado interno. Pese a los problemas de sobreendeudamiento, debilidad de su sistema financiero, capacidad instalada excesiva y una oferta excesiva de vivienda, se espera crezca al menos al mismo nivel que en 2017, 6.8%, o de superar sus riesgos latentes incrementar su crecimiento a niveles del 7 o 7.3%

Japón sigue con su tendencia de superar la recesión, donde por años se vivió una deflación, las políticas aplicadas por el Banco Central han venido dando resultados, y aunque con crecimiento modesto se espera que para el 2018 alcance 1.5%.

La política monetaria expansiva impuesta en la zona euro también ha dado resultados positivos: en su conjunto, se puede decir, también ha superado la recesión de años pasados. En el horizonte de 2018 se espera que alcance un crecimiento por encima de 2%, incluso cercano a 2.5%. Latente continuará el problema de migración y terrorismo; por otro lado, la estabilidad de gobiernos y continuidad de las políticas en Alemania, con Angela Merkel, y en Francia, con Mauricio Macri, dan tranquilidad y certidumbre a los mercados europeos.

Considerando a todas las economías emergentes como un solo ente, podrían en conjunto alcanzar un crecimiento superior a 4.5%, impulsadas principalmente por la recuperación de Brasil y los precios generales de las materias primas. Es una desgracia que la expectativa de crecimiento de México se encuentre por debajo del promedio de estas economías. Una vez más, el ejemplo mexicano quedó en un espejismo y el lastre de la corrupción e inseguridad, es lo que brilló después de presumir las reformas estructurales a los cuatro vientos.

Estados Unidos y su ‘proteccionismo’ continuarán aparentemente su camino hacia ‘arriba’, mejorando paso a paso sus variables macroeconómicas y alcanzado un crecimiento en este año cercano a 2.5 o 2.6%, apoyado en su política fiscal expansiva y a la normalización de su política monetaria, favoreciendo el incremento en los niveles de inversión y generación de empleo. Seguramente, se verán incrementos en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal durante 2018.

En general, la política de los bancos centrales tendrá una tendencia a retirar los estímulos monetarios, favoreciendo que las tasas de largo plazo crezcan por encima que las tasas de referencia. El precio del petróleo oscilará alrededor de los 60 dólares por barril, teniendo un techo aproximado de 65 dólares, dependerá principalmente de las situaciones climatológicas, a mayor calor menor consumo de petróleo, y a la producción de los países árabes.

El dólar seguirá fortaleciéndose ante el resto de las monedas, sin embargo, la tendencia de la fortaleza de la zona euro puede llevar a la moneda a un rango entre 1.15 y 1.25 al tipo de cambio entre ambas divisas.

A diferencia de otros años, existe el optimismo de que 2018 será un año de crecimiento mundial: algunas sorpresas positivas adicionales, como el repunte de Rusia y el crecimiento en la India; y algunas especulaciones negativas, como que el mundo se enfrente a un suceso histórico, la destitución del presidente Trump, evento de pronóstico reservado, el cual podría ser un arma de doble filo: por un lado, darle inestabilidad a los inversionistas y mercados, o la llegada de alguien más tolerante y con una visión más amplia de la economía mundial.

Durante este calendario se tendrá que observar de cerca la evolución de las criptomonedas, la situación bélica entre Corea del Norte y Estados Unidos, el desarrollo de la política y su repercusión en Venezuela, y de las separatistas en Cataluña. Dios nos salve de los enfermos de poder, indica Abraham Isaac Vergara Contreras, coordinador de la Licenciatura en Finanzas en la Universidad Iberoamericana (Ibero) Ciudad de México.