LA TRADICIÓN DE CELEBRAR LA VIDA Y MUERTE, MUSEO DE CATRINAS

El pintor y caricaturista José Guadalupe Posada fue el primero en darle nombre a la muerte “La Catrina”

        “La Catrina” se hizo popular al ilustrar textos que criticaban la situación de esa época

La muerte era aceptada y abrazada con cierto grado de condecoración y dignidad.

En Guanajuato, los ancestrales pueblos mineros siguen ofreciendo su riqueza por medio de experiencias inolvidables y únicas en su tipo, un ejemplo de esto es el parador turístico Sangre de Cristo, donde se encuentra el Museo de Catrinas, el cual tiene como objetivo conservar las tradiciones mexicanas como lo es la Celebración de día de Muertos.

En prácticamente todas las culturas prehispánicas, la muerte era aceptada y abrazada con cierto grado de condecoración y dignidad. El pintor y caricaturista José Guadalupe Posada fue el primero en darle nombre a la imagen de la muerte, bautizándola como La Catrina, quien desde la época del porfiriato se hizo popular al ser usada para ilustrar textos que criticaban la situación de desigualdad en el país atravesaba en esa época.

El Museo nos da la oportunidad de conocer parte de las creencias de nuestros antepasados como la concepción sobre los ciclos de la tierra, de la naturaleza y el respeto a lo sagrado, ideologías que hoy forman parte de nuestras costumbres y diversas manifestaciones de la cultura popular mexicana.

Los visitantes podrán encontrar en el recinto un Altar de Muertos de 75 metros cuadrados, elaborado por artesanos locales  y el cual cuenta con elementos y símbolos tradicionales, como la flor de cempasúchil, velas, comida tradicional (hecha con materiales sintéticos), utensilios de barro, incienso y calaveras de azúcar.

También se encuentra en el lugar una zona dedicada a La Catrina, una de las representaciones más populares del folklore mexicano, la cual tiene en exhibición una colección de 43 esculturas artesanales de barro y cartonería, las cuales portan trajes típicos mexicanos como el  de mariachi o  Adelita, y algunas más se muestran con vestidos de novia o bailarinas.

Al final del recorrido, los visitantes se encontrarán con un espacio de talleres, en donde personas de la comunidad enseñarán a los turistas actividades típicas en las tradiciones mexicanas, como la creación de disfraces, maquillaje, diseño y fabricación de adornos con papel picado, entre otros.

El parador turístico se encuentra disponible al público de miércoles a sábado de 11:00hrs  a 18:00hrs y domingo de 10:00hrs  a 18:00hrs; la entrada es de $45.00 y para niños de 5 a 12 años, adultos mayores, personas con discapacidad, estudiantes y maestros, $25.00.

Y para todos aquellos que quieran prolongar su visita al Parador, muy cerca de ahí se encuentra un encantador hotel boutique: La Ex Hacienda Jesús María, el cual que forma parte de un complejo turístico.