UNO DE CADA TRES PACIENTES CON DIABETES, EN RIESGO DE CEGUERA

El deterioro visual entre 5 y 10 años posteriores al diagnóstico de diabetes, si no hay un control.

Casi 3 millones 450 mil diabéticos con riesgo de pérdida de visión o ceguera, por retinopatía diabética.

Se crea el estudio Barómetro de Retinopatía Diabética con el objetivo de evaluar el nivel de conocimiento, acceso y barreras que existen en el manejo de la diabetes y la retinopatía diabética.

Más de una tercera parte de los pacientes con diabetes desarrollarán deterioro visual, lo que significa que de los 11.5 millones de adultos con esta condición de salud en México, aproximadamente 3 millones 450 mil está en riesgo de presentar algún grado de pérdida de la visión, e incluso ceguera por retinopatía diabética, indicó el doctor Francisco Martínez Castro, representante de la Agencia Internacional de Prevención de Ceguera (IAPB) para América Latina.

Con un diagnóstico temprano y un tratamiento apropiado, la pérdida de visión de los pacientes con diabetes puede ser estabilizada e inclusive, recuperada, permitiéndoles retomar su vida normal. Y si bien es probable que los síntomas no desaparezcan en su totalidad, hoy día es posible observar una clara mejoría en la visión a través de innovadores tratamientos de aplicación intraocular llamados antiangiogénicos (Anti-VEGF) como aflibercept o mediante cirugía, agregó el doctor Francisco Nava Tapia, miembro del Consejo Mexicano de Oftalmología.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino, 2016, las complicaciones más frecuentes entre las personas con diabetes son: visión disminuida (54.5%), daño en retina (11.2%) y pérdida de la vista (9.95%); situación que destaca la importancia de promover acciones preventivas y de control, que eviten o retrasen el daño visual en estos pacientes.

El deterioro visual suele manifestarse en los pacientes entre 5 y 10 años posteriores al diagnóstico de diabetes, si no hay un control adecuado de la enfermedad, siendo la retinopatía diabética, y su complicación (el edema macular diabético), la principal causa de ceguera por esta enfermedad.

La retinopatía ocurre como resultado directo de niveles altos de glucosa en sangre, que origina daños en los pequeños vasos de la retina. Y, el edema macular diabético, ocurre cuando los vasos sanguíneos de la retina que han sido afectados, filtran líquido y proteínas hacia la mácula, causando inflamación de la misma y afectando la función visual a través de visión borrosa, pérdida del contraste y manchas en la visión.

Aunque la retinopatía diabética y el edema macular diabético pueden ser tratados con éxito, muchas personas que tienen diabetes están siendo puestas en riesgo de perder la vista de manera innecesaria, al tener un acceso limitado a la información sobre estos padecimientos, y enfrentar barreras en los procedimientos de canalización y atención de pacientes, reveló el estudio Barómetro de Retinopatía Diabética, proyecto   encabezado por la Federación Internacional de la Diabetes (IDF), la Agencia Internacional para la Prevención de Ceguera (IAPB) y la Federación Internacional sobre la Vejez (IFA).

Este estudio se realizó en más de 41 países, incluyendo México, y contó con la participación de más de 4 mil 340 adultos con diabetes y más de 2 mil 300 profesionales de la salud, informó el doctor Martínez Castro, colaborador del Barómetro de Retinopatía Diabética capítulo México.

El 90% de los oftalmólogos mexicanos, consideran que la falta de acceso a la información sobre la RD y el EMD es el obstáculo más grande para mejorar la salud de las personas con diabetes, en especial cuando la mayoría de ellos acude al médico hasta que presentan problemas de visión o cuando ya es muy tarde para recibir tratamiento. De acuerdo con el Barómetro, 18% de los pacientes con diabetes nunca conversó sobre las posibles complicaciones visuales con su médico, y el 28% sólo cuando aparecieron los síntomas.

El impacto de la limitación visual por diabetes también fue evaluado en el estudio, donde nueve de cada diez pacientes con RD o EMD, señalaron que la afectación de su visión impactó significativamente su calidad de vida. De este grupo 58% reportó dificultades para manejar un automóvil, 42% para mantener su trabajo, 31% para realizar ejercicio y manejar adecuadamente su diabetes, y 28 % para realizar tareas domésticas, situación que los condiciona a perder su funcionalidad en sus tareas cotidianas, con el impacto económico y social que esto representa.